Entre enero y junio se recuperaron 273.000 prendas, evitando la emisión de 192 toneladas de dióxido de carbono a la atmósfera
Los utreranos están cada vez más concienciados con el reciclaje textil, y es algo que queda de manifiesto al comprobar el balance de Humana Fundación Pueblo para Pueblo, que gestiona los contenedores de color verde que se encuentran situados en distintos rincones de la ciudad. En concreto, en el primer semestre de este año se han podido recuperar 60.738 kilogramos de textil usado para darles una segunda vida a través de la reutilización o el reciclado.
Esta cifra supone un aumento del 20% respecto a los primeros seis meses del año pasado, cuando se contabilizaron 50.636 kilogramos de ropa, calzado, complementos y textil de hogar. Las más de 60 toneladas recuperadas por Humana equivalen a 273.000 prendas cuya gestión permitirá alargar su vida útil.
Asimismo, esa acción trae consigo un doble beneficio. El primero es ambiental, porque reduce la generación de residuos y evita que acaben en un vertedero. Además, la recuperación del residuo textil en lo que llevamos de año representa un ahorro de 192 toneladas de dióxido de carbono no emitidas a la atmósfera.
El segundo beneficio es social, consistente en la creación de empleo verde, ya que Humana genera un empleo indefinido por cada 30.000 kilos de textil recogido. De igual modo, los recursos obtenidos se destinan a proyectos sociales: tras más de tres décadas de actividad, tres millones de personas se han visto involucradas en los programas de desarrollo en los países del sur de la mano de contrapartes o socios locales, mediante proyectos centrados en la formación de profesores de primaria, el impulso de la agricultura sostenible o la lucha contra el sida, entre otras acciones.
«Al obtener el máximo aprovechamiento del textil y darle una segunda vida, convertimos los residuos en recursos y les dotamos de un fin social», afirma Sonia Almeida, responsable del área de Recogida de Humana en Andalucía. En este sentido, «las prendas que se recuperan son un activo que, gestionado debidamente, se convierte en motor de empleo y de generador de fondos para la cooperación al desarrollo en el hemisferio sur, y de apoyo local y agricultura urbana y social en nuestro país. Por ello, damos las gracias a la ciudadanía por su colaboración».
En Andalucía apenas se recupera el 10% de la ropa
Cada ciudadano desecha cada año entre 20 y 30 kilogramos de textil. En Andalucía se generan aproximadamente 170.000 toneladas de residuos textiles anualmente, pero sólo se recupera selectivamente una décima parte de lo que generamos en nuestros hogares para promover su reutilización o reciclado; el resto se tira en otras fracciones y acaba en un vertedero.
Cabe señalar que la recogida selectiva de ropa tiene mucho potencial para garantizarle una segunda vida: el 50% se puede reutilizar y más del 35%, reciclar. Por eso es importante que se deposite en un contenedor de ropa; resulta obvio, pero casi el 90% del residuo textil no acaba en el punto de recogida adecuado.
El futuro del sector está marcado, en primer lugar, por la nueva ley de residuos, pendiente de aprobarse en las Cortes, que determina que todos los municipios deberán establecer una recogida separada para el residuo textil antes de 2025 (hoy en día no están obligados a ello), lo que impulsará las cifras de recuperación.
En segundo lugar, es fundamental aumentar el número de contenedores en el espacio público para facilitar las donaciones de la ciudadanía; implantar mecanismos normativos que permitan una recogida selectiva eficaz y eficiente, que garantice la trazabilidad en la cadena de valor; y visibilizar el destino de la ropa. La existencia de indicadores fiables es clave para la credibilidad del sistema y para dar confianza a los ciudadanos.
En tercer lugar, y en un horizonte de tres años vista, aquellos que pongan los productos textiles en el mercado deberán asumir los costes y la gestión de residuos que genera su producto, la llamada Responsabilidad Ampliada del Productor (RAP), que ya funciona para otras fracciones, como los envases.
El destino de la ropa usada
El principal destino de las prendas depositadas en los contenedores de Humana es las plantas de preparación para la reutilización de la Fundación (en Madrid y Barcelona) y una pequeña parte se vende a empresas de reutilización y reciclado.
El 54% se destina a reutilización: el 14% a través de las tiendas secondhand y el 40% se exporta, principalmente a África para ser comercializado, hacer accesible la vestimenta en países menos desarrollados y generar recursos para la cooperación al desarrollo; el 37,5% se encuentra en un estado que no permite su reutilización, por lo que se vende a empresas de reciclaje textil para que elaboren otros productos (mantas, aislantes o trapos para la industria de automoción); el 1,5% son residuos impropios (plástico, cartón, otros) que se pone en manos de gestores autorizados; y el 7% no se puede reutilizar ni reciclar ni valorizar energéticamente y se envía a un centro de tratamiento de residuos para su disposición final.

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