Esta formación política también ha solicitado la creación de otra línea de ayudas a los autónomos
El grupo municipal de Ciudadanos ha presentado una moción al próximo pleno del Ayuntamiento de Utrera en la que pide que el Consistorio sufrague la finalización del nuevo manto de la Virgen de Consolación. Lo ha hecho tras la reciente visita al taller de bordados de Inmaculada García-Rayo, que es el que está encargándose de ejecutar el proyecto.
La portavoz de esta formación política a nivel local, Isabel González, acudió hasta allí acompañada por la portavoz en el Congreso de los Diputados, Inés Arrimadas, pudiendo comprobar «la falta de avances en la finalización de los trabajos». La confección de dicho enser surgió durante la pandemia, impulsada a través de diversas campañas de donativos populares, «cuando varios voluntarios se ofrecieron a realizar a la mencionada imagen de culto un nuevo manto que mostrara el escudo de la localidad».
Según Ciudadanos, «en un principio se previó estrenar el nuevo manto durante las celebraciones del aniversario de la coronación de la Virgen de Consolación, pero las dificultades por las que atraviesan las campañas de donativos, causadas precisamente por el marcado descenso del consumo ciudadano en los comercios minoritarios, ha dado lugar a que la financiación del manto haya quedado paralizada». Por esta razón, la edil ha propuesto que desde el Ayuntamiento «se realice un último donativo final que cubra los últimos gastos del bordado, en atención al fuerte vínculo histórico y cultural compartido, para que la imagen tenga la oportunidad de lucir el escudo de Utrera en las celebraciones patronales de este año».
Ayudas a los autónomos
Por otro lado, este grupo municipal va a presentar una moción en la que solicita al Consistorio una nueva línea de ayudas dirigidas a los autónomos y las pequeñas y medianas empresas utreranas. Además, solicita que en las bases de esta convocatoria se corrijan «todas aquellas cuestiones arbitrarias que dieron lugar al rechazo injustificado de multitud de solicitudes y la consiguiente exclusión de numerosos autónomos durante la anterior convocatoria».
En palabras de González, «el creciente incremento de los precios de los carburantes, del gas, de la electricidad, de los alimentos y de todas las materias primas en general, como consecuencia directa de la elevada inflación y de la especulación, está provocando a su vez una reducción del consumo ciudadano en todos sus ámbitos, especialmente a nivel local en los comercios minoristas y de barrio». Por ese motivo, considera que las administraciones «deben y pueden hacer frente a esta situación, dentro de sus competencias, poniendo en marcha mecanismos que palíen de forma temporal estas consecuencias en tanto en cuanto no se produzca una estabilización en los precios, lo cual hace necesaria una ayuda urgente por parte de estas administraciones, dentro de sus posibilidades, a empresas y autónomos».

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