En las últimas fechas, varias zonas de Utrera han visto llegar nuevos pasos de peatones. Lugares como el entorno de la estación de trenes y la avenida San Juan Bosco frente a la portería del colegio salesiano tienen ya esta señalética horizontal, que hasta ahora no existía.
Sin embargo, la incorporación de dichos pasos de peatones ha provocado las críticas de la asociación de personas con discapacidad «Virgen de Consolación» (Apdis), que ha denunciado el «incumplimiento» de la legislación vigente en materia de accesibilidad, que es de obligado cumplimiento por parte de todas las administraciones públicas. Esto se une a la «falta de sensibilidad hacia el colectivo de personas con movilidad reducida y población en general» por parte del equipo de gobierno municipal (PSOE-IU).
Según ha destacado Apdis, el Ayuntamiento ha procedido a pintar los citados pasos de peatones «sin tener en cuenta la normativa urbanística en vigor». En concreto, esta entidad utrerana ha puesto de manifiesto que la decisión tomada por el gobierno «impide el tránsito por ellos de las personas con movilidad reducida, al no haber realizado antes las obras de accesibilidad y señalización obligatorias». En palabras de la asociación, esta situación «no es de recibo, y exigimos al Ayuntamiento de Utrera que proceda inmediatamente a realizar las obras necesarias para subsanar esta grave irregularidad».
Apdis se encuentra desarrollando un plan de trabajo para denunciar situaciones discriminatorias por falta de accesibilidad universal en distintos ámbitos, entornos, productos y servicios, «que pongan barreras a la igualdad de oportunidades de las personas con discapacidad». Asimismo, la entidad utrerana se ha puesto a disposición de los políticos y técnicos del Ayuntamiento para colaborar, asesorar y consensuar con ellos «lo que ya les solicitamos cuando entraron en el poder: un programa de eliminación de barreras dotado económicamente y con un plan de trabajo».
Por otro lado, desde Apdis han anunciado que van a reforzar la campaña iniciada en el primer trimestre del año sobre el uso de las plazas de aparcamiento destinadas a personas con movilidad reducida. Se presenta bajo el nombre «Ponte en mi lugar, pero no ocupes mi plaza», y quiere servir para denunciar «otro de los caballo de batalla de nuestro colectivo, que se encuentra impotente al ver cómo estas plazas de aparcamiento son ocupadas por personas que no disponen de la tarjeta necesarias para ello o hacen mal uso y abuso de las mismas».



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