Diferentes zonas en Utrera están siendo víctimas de la ocupación de viviendas y de las consecuencias que les traen dichas ocupaciones. La preocupación ha ido creciendo después de que en la madrugada del pasado viernes los vecinos de la barriada La Fontanilla, y más en concreto los residentes en las calles Río Tajo y Río Ebro, se despertaran sobresaltados por el ruido producido en varias viviendas. Estos utreranos asistían atónitos al importante despliegue policial de registros y detenciones. Al parecer, las operaciones tuvieron lugar de manera simultánea en varios domicilios de la barriada La Paz, La Fontanilla y Brigadas Internacionales, cuando el reloj marcaba aproximadamente la 1.30 horas.
Según testigos presenciales, un numeroso grupo de policías nacionales irrumpía en varios domicilios de La Fontanilla, uno de ellos ubicado en el bloque 9 de la calle Río Tajo, rompiendo la puerta y accediendo a la vivienda para llevar a cabo un exhaustivo registro. Muchos vecinos se asustaron ante el importante despliegue de fuerzas de seguridad, ya que en ningún momento sabían qué es lo que estaba ocurriendo exactamente y aseguran que, al menos, se realizaron dos detenciones. Por el momento se desconoce el motivo de estos registros, aunque todo apunta a tráfico de drogas y armas. «Creía que se trataba de algo relacionado con el terrorismo, ya que el despliegue era muy grande y venían armados y derribando las puertas», comentaba a Utrera Digital un testigo presencial de la operación policial, quien asegura que «me asomé a la ventana y un miembro de la policía me gritó: usted métase para dentro y cierre las puertas».
Según han explicado algunos vecinos de la barriada, en los últimos meses han detectado una destacada proliferación de ocupaciones en numerosas viviendas de la zona, a donde podrían estar llegando habitantes de barriadas marginales de Sevilla, como las Tres Mil Viviendas. Es por ello que los vecinos denuncian la llegada de un «clima de inseguridad y miedo a la barriada», ya que aseguran que muchos de estos ocupas se dedican al narcotráfico.

Como en su día ya ocurrió en la barriada La Paz e incluso más recientemente en Los Ruedos de Consolación, los vecinos temen que se pueda producir un efecto llamada y que acudan a La Fontanilla un número mayor de ocupas. «La gente tiene miedo de dejar sus casas solas, quien tiene que salir de ellas por motivos laborales la tiene que tapiar, y poner puertas reforzadas como si estuviera en una cárcel», explica uno de los vecinos. En concreto, la dueña del piso afectado en la calle Río Tajo, que vive en Madrid, lleva más de cuatro años intentando a través de la justicia recuperar su vivienda.
De esta manera, el importante dispositivo policial que se vivía, donde algunos vecinos aseguran que participaron efectivos de élite de las fuerzas de seguridad, es un nuevo capítulo en la degradación que están viviendo algunos enclaves de Utrera.
Al igual que está ocurriendo en La Fontanilla, vecinos de Vistalegre se han puesto en contacto con la redacción de este medio para denunciar que también están teniendo lugar ocupaciones ilegales de viviendas en su barriada. Los vecinos explican que las casas que están siendo ocupadas son propiedad de La Caixa y aseguran que «estamos preocupados, ya que son conflictivos, nos amenazan, parece que vienen de las Tres Mil Viviendas, y de barrios de Dos Hermanas».
Los vecinos afirman que los ocupas «enganchan la luz y han intentado robar en viviendas, la policía ha estado aquí y dice que tienen las manos atadas, ya que debe existir denuncia de La Caixa y un largo proceso judicial para expulsarlos». Por este motivo, la asociación de vecinos de Vistalegre ha hecho un llamamiento a través de las redes sociales para que los vecinos acudan a una reunión con los responsables de La Caixa y poder ofrecer una solución.


Deja una respuesta