USA 2025
131 min.
Dirección
Craig Brewer
Guion
Craig Brewer
y
Greg Kohs
Fotografía
Amy Vincent
Música
Scott Bomar
Intérpretes
Hugh Jackman, Kate Hudson, Ella Anderson, Michael Imperioli, Fisher Stevens, James Belushi, Mustafa Shakir, King Princess, Hudson Hensley, Shyaporn Theerakulstit
Siguiendo la estela de un
documental dirigido por Greg Kohs en 2008
, que narraba la historia de amor y superación de la pareja formada por Mike y Claire Sardina, que en la década de los noventa del pasado siglo alcanzaron cierta popularidad en Milwaukee y alrededores, como dúo musical Lightning & Thunder y su
experiencia Neil Diamond
, Craig Brewer lo adapta ahora a la ficción con la ayuda en el guion de quien dirigiera el documental de base.
Brewer no se caracteriza precisamente por una filmografía brillante
. Siempre a la sombra de proyectos de poca enjundia, logró sin embargo imbuir de ritmo y energía sus primeros pasos en el cine, con películas como
Hustle & Flow
o
Black Snake Noan
. A un olvidable remake de
Footloose
y una decepcionante
La leyenda de Tarzán
, siguieron dos vehículos a mayor gloria de Eddie Murphy en plataformas digitales,
Yo soy Dolemite
y
El rey de Zamunda
. Por eso resulta sorprendente la pericia y el cariño con que ha abordado
esta bonita historia de amor aliñada con un puñado de grandes canciones
que hicieron historia en los setenta del siglo XX de la mano del irrepetible Neil Diamond. Sin pretensiones, con sentido del ritmo narrativo y
exprimiendo al máximo los recursos puestos a su disposición
, incluidas unas interpretaciones sobresalientes no sólo de la pareja protagonista sino de todo el universo característico a su alrededor, familiar, amistoso y profesional, Brewer ha conseguido que
nos reconciliemos con ese cine estadounidense que tanto nos emocionaba
, que hablaba de gente corriente con grandes ilusiones y aspiraciones, siempre desde un punto de vista eminentemente sentimental que tan bien les funcionaba. Cabe reconciliarse con un país que tanto nos abruma y decepciona, y lo hacemos
gracias a la cultura, la música, el cine sencillo y amable
que proporcionan productos como éste, destinado a emocionarnos, a recordarnos esas magníficas canciones con las que la voz baritonil de Diamond combinaba de su puño y letra hermosas melodías con inspiradores textos,
el cantautor por antonomasia estadounidense
, de otro tiempo, otra época, otra esperanza, hoy tan lejana.
Hugh Jackman
vuelve a demostrar lo buen artista que es, su
destacada capacidad para el musical
, aunque a menudo parezca desmelenarse, literalmente. Mientras
Kate Hudson
sorprende contenida y
emocionalmente entregada
a su dramático papel, tan alejado de las rubias tontas y sobrepasadas a las que nos ha acostumbrado en su filmografía de comedia romántica. Vuelve a
brillar también como cantante
, como ya hiciera hace un par de décadas en
Nine
. Por lo demás, dejarse seducir de nuevo por
himnos irrepetibles
como
Sweet Caroline, Play Me, Soolaimon, I Am I Said
o la que da título al conjunto,
Song Sung Blue
, bien vale el precio de la entrada. Si además la película ofrece más, y lo hace, mejor.

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