Más de 7.000 escolares de Utrera han disfrutado esta primavera conociendo los avatares de la intensa biografía del Abate Marchena. Ha sido posible gracias a la obra de marionetas «El pastorcito de Calzas Anchas». Creada, dirigida e interpretada por el grupo de teatro «Peneque», esta pieza ha permitido a los alumnos asimilar los valores del erudito, del que ahora se recuerdan los 250 años de su nacimiento.
Uno de los objetivos del año cultural es mostrar a los utreranos la biografía y la obra de su paisano. «Dentro de este objetivo, era fundamental llegar también al público infantil, para que los niños conocieran los valores que se desprenden de la peripecia del Abate, la mayoría fundamentales en la educación», ha destacado Cristóbal Ortega, comisario de la efeméride.
En este sentido, «El pastorcito de Calzas Anchas», interpretada por los hermanos Miguel y Antonio Pino, se centra en cualidades del ilustrado como su destreza con los idiomas. «El Abate dominaba las lenguas clásicas, el francés, el alemán,… Con él los niños descubren que, gracias a aprendizajes como éste, uno puede proceder de la provincia de Sevilla y acabar gestionándole los ejércitos a Napoleón», explica Antonio Pino. Junto a este don, la pieza creada para la ocasión enfatiza otras características del personaje a través de episodios como su estancia en Salamanca, una ciudad que entonces era un hervidero de cerebros y en cuya universidad coincidió con estudiantes de todos los puntos del país. Según comenta, «hemos destacado sus habilidades como traductor, su intelectualidad y su afán de conocimiento para que los niños interioricen de forma divertida la importancia de aprender».
La persecución a la que fue sometido el Abate a lo largo de su vida es otro de los elementos de la obra, así como la manera en la que le influye en pensamiento de Madame Stäel. «De alguna manera, recoge las ideas de una feminista de la época», explican los autores, que también han incluido a la intelectual en el guión, al igual que Robespierre, el malo de la trama.
Asimismo, la habilidad para el marketing personal que despliega el Abate también sale a relucir en el texto. Este atributo le lleva a pasar por Francia, Suiza y Madrid, estaciones de su vida que también quedan representadas. «La parte más emotiva del espectáculo es su muerte. Pero la dulcificamos contándoles a los niños que, después de todos estos episodios, de librarse de la guillotina por los pelos, el Abate vuelve a su ciudad en 2018 para quedarse en ella para siempre», confiesan los titiriteros.
Este teatro ha servido a profesores y estudiantes como base para realizar los trabajos para el concurso de dibujo «Diego Neyra», que dedica su presente edición al Abate Marchena. Un total de 11 centros escolares de Utrera y sus pedanías han participado en este certamen que se enmarca en la Semana Cultural Intercentros.

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