Ni para personas que vayan en silla de ruedas, usen andador, tengan problemas de movilidad, o incluso simplemente usen plantillas.
Quienes vivimos en Utrera conocemos bien el lamentable estado de las calles, adoquines separados y con llagas profundas entre uno y otro, con numerosos parches a diferentes niveles. Aceras rotas o estrechas por las que no puede caminar ni siquiera un sólo peatón, otras con numerosas subidas y bajadas debidas a las entradas de los garajes….
El pasado lunes día 4 me caí en La Vereda, a la altura del “Mostachones”, detrás del quiosko de patatas fritas, donde, en una acera muy amplia y maltrecha, hay un escalón todo a lo largo, que en tiempos estuvo pintado de amarillo y no vi. Varias personas que acudieron a ayudarme dijeron que muchas personas se caen ahí, y yo me he encontrado un esguince de tobillo.
No pretendo reclamar nada al ayuntamiento, me sentiría contenta si veo que se comienza a transformar las calles como se ha hecho en la calle Santa Clara, o en Santa Brígida, eso si, sin demoras tremendas que suponen un calvario para los vecinos y los negocios. Es una tarea larga porque se ha abandonado muchos años, pero ya no se puede demorar más . Es una pena que el PGOU de Utrera, tan preocupado con las edificaciones y el color de las casas, no contemple el cuidado de las calles.
Utrera es una ciudad estupenda para vivir, y a cualquiera le gustaría poder seguir saliendo a la calle y caminar cuando se va haciendo mayor. Pienso con tristeza que es muy posible que haya muchos mayores que no salen a la calle por este motivo.
Consolación Silvestre
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