Juan José Gutiérrez Galeote ha recibido, a título póstumo, el premio ‘Signo y portador’, entregado por la asociación juvenil Aldaba
Hace casi un año y medio del fallecimiento de Juan José Gutiérrez Galeote, pero su recuerdo continúa plenamente presente en el día a día de la Casa salesiana de Utrera. Ejemplo de ello es el acto celebrado coincidiendo con la eucaristía de acción de gracias por el curso vivido.
Al término de la misa, en la iglesia Nuestra Señora del Carmen, se procedía a la entrega del premio ‘Signo y portador’, que concede la asociación juvenil ‘Aldaba’. Una representación de la familia de Juan José, con su padre a la cabeza, acudió a esta convocatoria en la que recibió un reconocimiento a título póstumo.
Una de las profesoras del centro educativo, Gema Vicente, fue la encargada de glosar la figura del homenajeado, de quien dijo que «ha marcado un antes y un después en la vida de nuestra Casa, del colegio y de muchas personas». A él se refirió como «un hombre cercano, detallista, confidente y muy buen consejero», que «dio su vida por y para los demás».
En 1999 llegó por primera vez a la ‘Casa Madre’ de los Salesianos en España, a donde regresó en 2014 como director. Recordó que, durante su mandato, se acometieron diversas actuaciones, como la creación de la capilla del Sagrario; y destacó la implicación en el proyecto ‘Oberti’. Además, habló de la «carismática» alegría que caracterizó a Juan José.
El actual director de la Casa, Ramón Ronda, dedicó también palabras afectuosas para la familia del homenajeado, diciéndoles que «Juanjo sigue enterrado en nuestro corazón, está en nosotros. Y su recuerdo, su trabajo, su memoria, su bien, su ilusión,… siempre van a estar con nosotros».
Una representación del coro del colegio protagonizó el momento más emotivo del tributo a Juan José Gutiérrez Galeote. Se vivió cuando interpretaron ‘Pero a tu lado’, de Los Secretos, una canción que él mismo interpretó en un concierto en el colegio antes de fallecer, y que también pudo escucharse durante el funeral que lo despidió en la tarde del 30 de enero de 2019.
Este tributo póstumo ha contado con el impulso de Aldaba, cuya presidenta, Esperanza González Corpas, explicó que el premio ‘Signo y portador’ fue creado «para reconocer a instituciones y personas que se dedican a trabajar por la gente joven más necesitada». En el marco de la pastoral juvenil, tiene como objetivo mostrar «modelos de vida que sirven como referentes de una vida de entrega a los demás, especialmente con los jóvenes, continuando así con la labor de Don Bosco».

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