Tras siete años de contención fiscal, en los que el IBI no solo ha permanecido congelado sino que se vio reducido en 2016, para el próximo año se ha planteado una subida del 4%. Lo ha explicado el Ayuntamiento de Utrera, que sitúa el nuevo tipo en 0,624, lo que representa un euro más al mes en el recibo.
La concejala de Hacienda, María del Carmen Suárez, ha explicado que «en estos momentos se está produciendo una subida generalizada de los precios debido a la crisis de los abastecimientos a nivel mundial, así como el incremento en los precios de la luz y de todos los materiales necesarios para acometer las distintas inversiones que están previstas para el año que viene». Dicha subida de los precios «en nuestro país alcanzó ya el 4% en el mes de septiembre y, como indican todos los informes de los órganos especializados, la tendencia se mantendrá a lo largo del año que viene». Por otra parte, «hay que recordar que durante todo este tiempo se ha estado recaudando aproximadamente lo mismo, ya que todas las ordenanzas fiscales se han estado congelando durante estos años».
Según ha señalado el Consistorio, desde 2015 «se ha venido haciendo un esfuerzo para que las familias utreranas tuvieran un respiro, ya que entre 2003 y 2015 el recibo del IBI se duplicó». De hecho, «incluso en los peores años de la gran recesión, el anterior equipo de gobierno aumentó considerablemente el IBI y el resto de tasas municipales».
Sin embargo, desde el inicio la pandemia «se han tenido que hacer frente a nuevos gastos» como limpiezas y desinfecciones extraordinarias de centros educativos, calles o edificios públicos, aumento de las partidas en Servicios Sociales para atender a las familias más vulnerables, compra de elementos de protección,…
En palabras de la edil de Hacienda, «tenemos que ser consecuentes con lo que siempre hemos defendido y con la sostenibilidad de las cuentas municipales. Todos, queremos mantener Utrera limpia, por lo que hay que seguir invirtiendo en mejoras para la ciudad; hay que seguir manteniendo la política de empleo que desde junio de 2015 se inició, llevando a cabo planes de empleo propios; o hacer obras de mantenimiento en las barriadas. Y todo esto solo es posible si existe una buena gestión económica detrás».
En cuanto al impuesto municipal de vehículos, María del Carmen Suárez ha indicado que «poco a poco se está llevando una armonización con el resto de localidades de la provincia, y por eso se ha planteado una homogeneización del coeficiente de todos los vehículos, independientemente de su clasificación, pasando este al 1,9 para todos los vehículos». En cualquier caso, «nuestro sello del coche medio está por debajo de otras localidades cercanas como Los Palacios y Villafranca, Gelves, Alcalá de Guadaíra o Montellano».
Además, «en coherencia con las normativas europeas y nacionales de lucha contra el cambio climático, así como las obligaciones adquiridas por nuestra ciudad como miembro de la Red Ciudades por el Clima y el compromiso de reducir la huella de carbono en 2019, ya se introdujo una bonificación del 40% para los vehículos que usan motores eléctricos y un 20% para los híbridos». Todo ello con el objetivo de incentivar los vehículos sostenibles, por lo que «además se ha visto factible eliminar la bonificación que existía para vehículos de más de 25 años (salvo históricos legalmente registrados), porque estamos cayendo en una contradicción, al tratarse de vehículos más contaminantes».
Para concluir, el alcalde de Utrera, José María Villalobos, ha recordado que «el modelo de gestión por el que apostamos es la financiación de los gastos ordinarios mediante los ingresos ordinarios. Aquellas administraciones que sufragan gastos ordinarios mediante ingresos extraordinarios, a la larga adolecen de sostenibilidad financiera a largo plazo». Así, «haciendo un símil con la economía familiar, no podemos caer en la tentación de pagar los gastos del día a día con los ingresos extraordinarios, ya que estos no se van a producir todos los años».

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