Tras dos años sin poder celebrarse debido a la pandemia, la hermandad de los Gitanos ha retomado su colonia de verano ‘Beato Ceferino’. Lo ha hecho ofreciendo varios días de ocio a una veintena de niños en riesgo de exclusión social.
La aldea de El Rocío ha sido nuevamente el lugar elegido para el desarrollo de esta actividad por parte de la diputación de Caridad de la corporación religiosa. En concreto, las instalaciones de la casa-hermandad del Rocío de Utrera, cedidas para la ocasión, han sido el marco en el que estos chavales han podido disfrutar de unos días de vacaciones.
A lo largo de las jornadas en la que se ha extendido el campamento, se han sucedido actividades lúdicas, visitas a la playa y a la piscina, talleres, juegos, veladas nocturnas,… Además, los chavales tuvieron la oportunidad de rendir pleitesía a la Blanca Paloma con una visita a su santuario.

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