En los bajos de los bloques de pisos que dan vida a la barriada El Tinte se encuentra el comedor social ‘Santiago el Mayor’, que gestiona desde hace años la asociación de fieles del Resucitado. Son decenas las familias a las que atiende de manera habitual, disparándose las peticiones de ayuda en los momentos más complicados.
Para hacer posible que este proyecto siga funcionando, es fundamental la colaboración de los ciudadanos, las administraciones y las empresas. En este sentido, el incremento de los precios que se viene produciendo en los últimos meses también está dejándose sentir en el día a día de dicha institución.
Según explica el vicepresidente del comedor, José Antonio López, «la subida del precio, por ejemplo, de un paquete de arroz o de garbanzos, provoca que las personas puedan comprar menos productos de este tipo para donarlos». Y eso es algo que está afectando, por ejemplo, al Banco de Alimentos, que es una institución que nutre de productos al comedor utrerano. De hecho, es uno de los pilares que sostiene el proyecto humanitario, junto a la ayuda del Ayuntamiento y de algún supermercado.
«El arroz, las lentejas, la leche, los zumos, las galletas,… son productos que habitualmente entregamos a los usuarios, pero se han encarecido bastante y, especialmente algunos de ellos, apenas podemos entregarlos», lamenta López, quien recuerda que «también la sequía nos está afectando, porque ha provocado que haya menos fruta».
Eso afecta a las casi dos centenares de familias que actualmente acuden a dichas instalaciones a recibir la ayuda, una cifra que se prevé que aumente en las próximas semanas. «Utrera es una ciudad muy agrícola y eso ha permitido que las solicitudes hayan descendido coincidiendo con la campaña de recogida de la aceituna, pero volverá aumentar y nos tememos que antes de Navidad llegaremos a los 250 usuarios», comenta a COPE Utrera (98.1 FM). No son las casi 600 familias que tuvieron que atender durante la etapa más dura de la pandemia, pero es una cifra elevada, y «el problema es que el Banco de Alimentos no tiene capacidad para atender ese volumen de personas, al haber menos donaciones y haberse incrementado el precio de los productos. Y nosotros tampoco tenemos la posibilidad de afrontar esos costes».
Todos los viernes se produce el reparto de los productos a los beneficiarios del comedor social de Utrera, donde la labor de los voluntarios es fundamental. Aquellas personas que quieran colaborar tienen la posibilidad de acudir allí a hacer sus donaciones, aunque José Antonio López recuerda que «nunca aceptamos dinero. Quienes quieran hacer una donación, que sea en alimentos».

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