El alcalde ha hecho un llamamiento «a la ciudadanía, organismos, empresas y servicios municipales para que empleen el agua de manera racional y responsable»
La ausencia de precipitaciones está dificultando cada vez más un día a día sin problemas para los ciudadanos. En este sentido, Utrera ha entrado en nivel de alerta por sequía, debido al bajo nivel de agua que se registra en el embalse del Huesna.
Ante este escenario, el alcalde utrerano, Francisco Jiménez, ha publicado un bando en el que se anuncia cómo afecta esta situación a la población. El regidor local señala que el estado de alerta se activa de acuerdo con el plan especial de sequía de la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir y en cumplimiento del plan de gestión de riesgo por sequía del Consorcio de Aguas del Huesna. Y es que «las escasas precipitaciones registradas en los últimos ejercicios y los aportes que ha recibido el embalse del Huesna han resultado insuficientes para compensar el agua captada para abastecer a las poblaciones adheridas al sistema del Consorcio de Aguas del Huesna».
Por ese motivo, Jiménez ha hecho un llamamiento «a la ciudadanía, organismos, empresas y servicios municipales para que empleen el agua de manera racional y responsable, realizando un uso eficiente de un recurso limitado que contribuya a preservar las reservas actuales del embalse del Huesna». Así, ha solicitado a los utreranos «que adopten medidas para conseguir un ahorro efectivo de agua en hogares y comercios».
La situación a la que se enfrenta Utrera no implica por el momento cambios en el suministro doméstico, aunque sí en materia de riegos, piscinas y baldeos. En este sentido, según el plan de sequía de Aguas el Huesna, se insta a realizar el riego exclusivamente en horas comprendidas entre el atardecer y el amanecer, preferiblemente entre las 21.00 y las 8.00 horas. Dicho riego ha de ser el mínimo indispensable para garantizar el mantenimiento de las especies, y siempre mediante goteo o riego por aspersión, debiendo prescindirse del riego a manta.
Además, se plantea que sea un máximo de dos veces por semanas, y se anima a incrementar la instalación de elementos de ahorro y eficiencia del riego de parques y jardines públicos. También se insta a evitar la plantación de césped, plantas ornamentales o árboles que requieran de algún tipo de riego con agua potable; a ajustar temporizadores de riego; y a limitar el uso de agua de la red general para riegos y baldeos.
En relación a las piscinas, solo deberían llenarse completa o parcialmente aquellas que cuenten con un sistema cerrado de depuración, que empleen el agua imprescindible para mantener su salubridad o poder hacer la limpieza de sus filtros y demás instrumentos que la componen. Aquellas piscinas que se suministren con agua de pozo y cuyos sobrantes no vierten a la red de saneamiento de la ciudad, podrán mantener su funcionamiento habitual. Mientras, las piscinas de nueva construcción no deberán ser llenadas.
Por otro lado, para la limpieza de calles y baldeos se recomienda evitar la limpieza de calles y aceras, debiendo hacerse mediante agua a presión y con el mínimo imprescindible cuando sea necesario. En el caso de la limpieza de ventanas y escaparates, sólo ha de llevarse a cabo empleando esponjas o cualquier otro utensilio que no sea un chorro continuo.
Calidad del agua
El alcalde ha explicado también que la situación de sequía no afecta solamente al volumen de agua disponible en el embalse, sino también a la calidad de la misma ya que, al ser captada cada vez más cerca del fondo del embalse, su calidad empeora progresivamente. Si bien se ha ido adaptando el tratamiento de potabilización a las características cambiantes del agua bruta, «no puede descartarse que propiedades organolépticas del agua tratada tales como olor, color o sabor puedan verse negativamente afectadas». A este respecto, ha destacado que «en ningún caso estas alteraciones organolépticas comportan riesgo alguno para la salud de los consumidores».
En este sentido, afirma que el agua suministrada cumple todas las exigencias técnico-sanitarias de la calidad del agua de consumo, y su control y suministro, «estando por tanto garantizada su salubridad y aptitud para su consumo».
El Consorcio de Aguas del Huesna atenderá las consultas relacionadas con estas recomendaciones de consumo responsable en sus oficinas de atención al público, oficina virtual (www.aguasdelhuesna.com), teléfono de Atención al Cliente (954 998 900) y de Averías 24 Horas (900 420 422).

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