Los hechos se produjeron hace 18 años, aunque el colapso de los juzgados ha provocado esta enorme demora
Una médico y dos enfermeras han sido condenadas por la falta de cuidados a una anciana que se encontraba como residente en una residencia de Utrera, y que falleció precisamente debido a esa situación. Ocurrió cuando la mujer, que tenía 81 años, llegó a sufrir úlceras necrosadas en sus pies por la falta de atención y cuidados, lo que desencadenó en la amputación de parte de una de sus piernas, tras lo cual se descompensó y falleció.
Así lo ha contado la Asociación Defensor del Paciente en Andalucía, cuyos abogados Francisco Javier y María Jesús Villalpando han sido quienes han defendido los intereses de la familia de la anciana fallecida. La sentencia del Penal número 9 de Sevilla llega 18 años después de los hechos, que ocurrieron en 2005.
El juzgado ha condenado a estas tres personas a penas privativas de libertad e inhabilitación para su profesión habitual por las graves lesiones ocasionadas a esta residente, aunque las penas son mínimas por las dilaciones indebidas.
La víctima, de 81 años, ingresó el 16 de junio de 2005 en el centro sociosanitario, que ha sido condenado como responsable civil subsidiario. La anciana era dependiente y precisaba para evitar y prevenir úlceras por presión un colchón y cojín antiescaras, cama articulada, parches,… En definitiva, un control y asistencia adecuada, servicio contratado con la residencia que se comprometió a una asistencia de calidad.
Debido a la falta de cuidados por parte del personal encargado, tanto en la prevención como en el cuidado de las úlceras, especialmente en los pies, la mujer hubo de ser trasladada a un hospital de Sevilla, donde se procedió a la amputación del miembro inferior izquierdo. Tras este evento se descompensó, falleciendo el 15 de septiembre de 2005. La propia sentencia recoge que a la llegada al hospital olían a putrefacción las heridas de la enferma.
En 2006, el Juzgado de Instrucción número 3 de Utrera abrió diligencias tras la denuncia de la familia. Después de una ardua instrucción y con un enorme retraso, como consecuencia del colapso de los juzgados, se solicitó apertura de juicio oral, formulándose acusación por el Ministerio Fiscal y la acusación particular contra la directora, la médico y tres enfermeras de la residencia y como responsables civiles directos las respectivas aseguradoras.
En la sentencia se afirma que la actuación de las acusadas es «constitutiva de una imprudencia grave, siendo los hechos constitutivos de un delito de lesiones por imprudencia grave, en cuanto a que el tratamiento de las úlceras no se ajustó a la ‘lex artis’». Consta que las úlceras que presentaba la paciente revelaban «una prolongada ausencia de cuidados» por parte del personal de la residencia (enfermería bajo la supervisión del médico responsable), «omisiones negligentes susceptibles de ser consideradas mala práctica sanitaria y médica».
Se condena a la médico como responsable de un delito de lesiones por imprudencia grave a la pena de seis meses de prisión y la de inhabilitación especial para el ejercicio de la profesión sanitaria o de médico por tiempo de seis meses; y a dos enfermeras, como autoras igualmente de un delito de lesiones por imprudencia grave, a la pena de tres meses de prisión y tres de inhabilitación, con condena en costas. Además, se deberá indemnizar a los hijos de la fallecida por los daños ocasionados, resultando la responsabilidad civil directa a dos compañías aseguradoras, declarándose la responsabilidad subsidiaria del geriátrico.
La presidenta del Defensor del Paciente, Carmen Flores, ha señalado la «necesidad de que se controlen, con rigurosidad, desde las administraciones la calidad de las residencias de ancianos». Y subraya que es «inasumible que un procedimiento penal tarde 18 años».

Deja una respuesta