El claustro del monasterio de Consolación acogió el colorido desfile en el que siete diseñadores de la tierra presentaron sus últimas colecciones
José Manuel Brazo Mena
El monasterio de Consolación, un emblemático edificio fundado por la orden de los Mínimos en el siglo XVI, ha sido el escenario elegido por el Ayuntamiento utrerano junto al sector de la moda flamenca para celebrar la primera edición de la pasarela ‘Utrera de volantes’, un colorido desfile en el que siete diseñadores de la tierra mostraron sus últimas creaciones en el claustro conventual, ante un gran número de invitados.
La velada estuvo protagonizada por creadores de reconocidas marcas como Alejandro Postigo, D’Flamenca, Conso Delgado, Vier Márquez, La Mosca, Mi Piña Colada y Consolación Ayala, que dieron a conocer sus propuestas, ocho creaciones cada uno, que fueron presentadas en un animado desfile en el que participaron una veintena de modelos profesionales y que contó con la actuación de la ‘cantatriz’ Maui de Utrera, que ejerció de madrina.
En esta pasarela que, según sus organizadores, apuesta «por la difusión del arte y la moda de la localidad», se presentó oficialmente la asociación ‘Flamenquera’, integrada por los diseñadores participantes, constituyendo el evento un escaparate de la marca Utrera, además de hacer un guiño al artista local Bambino, del que ese año se celebra el 25º aniversario de su muerte, con una serie de conciertos y actividades bajo el nombre de ‘Año Salvaje’.
Versatilidad y multitud de formas
En cuanto al sector de la moda flamenca, cabe destacar que uno de los grandes avances de esta industria en el mercado regional ha sido demostrar su versatilidad y multitud de formas. Cada año varían de manera extraordinaria los estilos de los (antes) tradicionales y homogéneos trajes de flamenca, de manera que cada año están de moda con más o menos volantes, con más o menos lunares o estampados, con más o menos mangas, con más o menos mantillas,…
El sector de los trajes de volantes vive uno de los mejores momentos de su historia. No solo porque se han revitalizado unas prendas que forman parte de la cultura y el folclore de Andalucía, sino porque en apenas tres años, después de la pandemia, que asestó un duro golpe a las empresas y trabajadores de este sector, se ha configurado una verdadera industria textil cuyo crecimiento está siendo exponencial.
Así, el mercado de esta moda ha logrado expandirse con éxito más allá de las fronteras andaluzas, experimentando un crecimiento anual constante. Los registros de la Agencia Andaluza de Promoción Exterior (Extenda) revelan una proyección de facturación de casi 557 millones de euros para 2025, respaldada por exportaciones a regiones como Oriente Medio, con un impacto global de esta expresión artística única.
Los datos revelan que ningún traje regional llega a tantos lugares fuera de sus propios límites como el de flamenca y sus complementos. Esta moda, con su arraigo en la tradición del sur de España, ha trascendido fronteras, convirtiéndose en una embajadora de la marca España. En todo el mundo hay diseñadores que se inspiran en el vestido de sevillanas, siendo el único de los trajes regionales que está sujeto anualmente a los designios de la moda.

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