El Cristo del Perdón y María Santísima de la Amargura se pasearon por las calles de Utrera y el pueblo los acogió con los brazos abiertos
La hermandad de Muchachos de Consolación realizó este Lunes Santo una gran estación de penitencia. Desde el santuario de Consolación, la cofradía realiza un recorrido que les lleva desde la salida a las seis de la tarde desde su templo a una recogida que se produce bien entrada la madrugada.
Uno de los momentos siempre inolvidables para guardar en la retina es el paso por el hogar del pensionista, donde a cada de los titulares les cantan saetas. Este año fue José Antonio Cuevas, ganador del concurso saetas de
Utrera quien puso su voz y, a la vuelta de la cofradía, a su paso por la casa-hermandad en el Paseo de Consolación, fueron las voces de Consolación García y Sofía Fernández quienes deleitaron al público que acompañaba a la hermandad camino del templo.
La hermandad preparó con mimo el exorno floral de los pasos, que en este caso estuvo compuesto por iris morados, eryngium y esparraguera para el Señor, y orquídeas Dendrobium para la Virgen.

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