La paralización de las obras, sumada al abandono de la zona, genera una imagen plagada de suciedad que condiciona la vida en este lugar
Cualquier persona que deambule por Utrera podrá ser testigo de las condiciones en las que se encuentran ciertas calles y avenidas de la localidad. Algunas de ellas muestran un estado de abandono considerable, con aceras o pavimentos levantados e incluso con agujeros.
Uno de los casos que más destacan es el de una de las arterias principales de este municipio: la avenida San Juan Bosco. Esta vía, estaba incluida en el plan de reurbanización de La Vereda que comenzó el PSOE de Utrera durante su último mandato, unas intervenciones marcadas por la polémica dados los desacuerdos entre la oposición socialista y el equipo de gobierno actual, que anunció en su momento la «paralización del proyecto», afirmando que solamente se finalizaría lo que estaba «medio ejecutado».
Lo importante es que, ajenos a la guerra política, son los ciudadanos los que están sufriendo las consecuencias del estado en el que se encuentra esta vía, concretamente en la zona más cercana a la antigua plaza de toros.
En este lugar, la acera brilla por su ausencia. Las vallas de esta obra sin terminar impiden el paso de los transeúntes que caminan por esta calle y sobre todo, lo que más llama la atención es la parte que linda con el descampado, usado en la actualidad como aparcamiento. La valla que separa este espacio de la vía se halla volcada, impidiendo el paso de los peatones, sobre todo para las personas con movilidad reducida.
Sin embargo, el problema principal de los vecinos que habitan este lugar no es únicamente el hecho de que la obra esté sin terminar, sino las consecuencias que trae esta realidad. Siendo un lugar bastante transitado por la sociedad utrerana, con numerosos comercios, viviendas o incluso un gimnasio, en él proliferan las ratas, la suciedad y la basura. Aspectos que lo convierten en determinadas ocasiones en una zona que imposibilita el desarrollo de la vida cotidiana en sus alrededores, tanto por el tránsito como por la higiene y salubridad.
El pasado septiembre, el alcalde de Utrera, Francisco Jiménez, anunció que las obras mencionadas iban a terminarse, con una propuesta reformulada del proyecto primitivo de La Vereda. Entre las intervenciones incluía la «adecuación del Tramo 6 (Coca de la Piñera», unas actuaciones que abordaban «medidas de movilidad, tráfico y reparación de desperfectos que quedaron pendientes de resolver». En cambio, a mediados de abril de 2026, aún no se han acometido dichas intervenciones.

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