Leonardo y Marta. Estos son los nombres propios que han marcado y están marcando el principio de este año 2026 pasado por agua. En Utrera han dejado imágenes, en ocasiones terroríficas, en las que pueden apreciarse espacios inundados, riachuelos creados en caminos por donde deben transitar vehículos frecuentemente y por supuesto, el arroyo del Calzas Anchas convertido en una gran corriente de agua. La situación ha afectado sobre todo a los ciudadanos que residen en estas zonas rurales, cuyos accesos se encuentran bloqueados por todo lo que ha caído de lluvia. En ciertas zonas del término municipal se les hace casi imposible poder entrar en sus parcelas por las grandes ‘lagunas’ que se forman alrededor. Por no hablar de la peligrosidad que requiere transitar en coche por estas vías.
Estas son las imágenes recogidas por los vecinos de estas partes de la localidad, que antes de los temporales, concretamente el pasado diciembre,
. Por entonces afirmaban que el mantenimiento de la zona era «inexistente» y que el Consistorio «no ha arreglado adecuadamente la vía». Así lo contaba Carmen Ruano, una de las afectadas, a este medio, informando de que desde diciembre de 2025 llevaba un año acudiendo al ayuntamiento y siendo la encargada de mover los trámites necesarios para que este último se hiciera eco de la situación. Ahora, tras la larga temporada de lluvias torrenciales y demostrada con creces la peligrosidad y el miedo en el que viven, este movimiento vecinal pretende volver a concentrarse en la Plaza de Gibaxa el 5 de marzo para exigir el arreglo urgente de este camino, una realidad que afecta a alrededor de 300 personas.










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