España 2025
129 min.
Guion y dirección
Juanma Bajo Ulloa
Fotografía
Diego Trenas
Música
Koldo Uriarte
Intérpretes
Belén Fabra, Natalia Tena, María Schwinning, Tony Dalton, Fernando Gil, Natalia Ruiz Risueño, Aritz Kortabarria
Seis años después de ese experimento visual y sonoro que supuso
Baby
, que no era sino una nueva demostración de su
particular querencia por las fábulas con un toque de terror
, Juanma Bajo Ulloa vuelve a la gran pantalla para exhibir su paulatina
pérdida de fuerza y talento
. Precisamente sobre esto último versa su película, un thriller en el que dos talentosas mujeres, una para escribir y la otra para asesinar, juntan fuerzas y objetivos para l
ograr el reconocimiento que creen merecer
. Trata sin éxito de desarrollar una intensa tesis sobre la moral, el cambio que adopta con los nuevos tiempos y las consecuencias de nuestros actos cuando nos dejamos llevar por
bajos instintos y discutibles sueños
. Pero en la práctica todo se queda en
un ejercicio cinéfilo de elegante factura
pero demasiada verborrea, y sobre todo una sucesión de episodios disparatados, empezando por unos
crímenes imposibles
en escenarios que incriminarían hasta al más sofisticado de los asesinos.
Belén Fabra y Natalia Tena
se entregan sin demasiada convicción a este juego dialéctico en pose Brian de Palma, especialmente perceptible en la
elaborada banda sonora de Koldo Urirate
, que demuestra una vez más el cuidado que Bajo Ulloa pone en la música de sus películas. Pero el talento para sorprender en
Alas de mariposa
, fascinar en
La madre muerta
y convencer a la taquilla en
Airbag
, lo perdió el director vasco hace tiempo, aunque sigamos considerando
Frágil
una película atractiva y singular. Nada que decir respecto a ese intento de repetir el éxito de
Airbag
que supuso
Rey Gitano
. Hay una
total ausencia de naturalidad
en esta película realizada con tan holgados medios que apenas ha dejado recursos para su escueta distribución. Las tribulaciones de su protagonista para lidiar con
una carrera errática, unos escrúpulos en entredicho y una maternidad autoritaria
, no convencen ni conmueven, quedando todo en un quiero y no puedo impensable hace años,
cuando Bajo Ulloa lograba convencernos
a todos y todas. Lo de aplicar al crimen ese
corazón de poeta
al que se refiere la canción de Jeanette es
otra idea frustrada
más de esta decepcionante película.

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